Hoy finalizó el plazo de presentación de ofertas y el lunes 14 comenzará la evaluación de las propuestas
Las obras se adjudicarán en noviembre si no hay recursos y cuentan con un presupuesto de 234,8 millones
Antonio Morales: “Es un hito arquitectónico para el Mundial, pero sobre todo para el futuro social y económico de Gran Canaria”
Rafael Louzán: “Gran Canaria está en el camino y ha dado un ejemplo de suma de voluntades y entendimiento institucional”
Tres empresas constructoras han presentado su proyecto a la nueva licitación para la reforma del Estadio de Gran Canaria impulsada por el Instituto Insular de Deportes (IID) del Cabildo de Gran Canaria, por un importe de 234,8 millones de euros. El plazo de presentación de ofertas finalizó hoy al mediodía. El próximo paso será la adjudicación de las obras, un proceso que comenzará el lunes 14 con la reunión de la mesa de contratación, que comenzará la evaluación de las propuestas y la revisión de la documentación aportada por las empresas concursantes.
Así lo anunció hoy el presidente del Cabildo, Antonio Morales, junto al consejero insular de Deportes, Aridany Romero, el presidente de Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, y el presidente de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, José Juan Arencibia (FIFLP). Morales señaló que la obra se adjudicará en noviembre si no hay recursos.
Asimismo, el presidente del Cabildo recalcó que el nuevo Estadio de Gran Canaria será un hito arquitectónico “para el futuro social, cultural, económico y deportivo” de la isla, además de una sede emblemática para la celebración del Mundial de 2030.
Por su parte, Louzán destacó que “Gran Canaria está en el camino” y enfatizó que el proyecto y su financiación “han dado un ejemplo de suma de voluntades y entendimiento institucional”. Su financiación es producto de las aportaciones de Cabildo de Gran Canaria (134 millones), UD Las Palmas (60 millones), Gobierno de Canarias (25 millones) y Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria (15 millones).
Este paso supone un hito decisivo en el proceso de modernización de uno de los recintos deportivos más emblemáticos del archipiélago y consolida el compromiso de la institución insular con una infraestructura que responda a los estándares actuales de competición, seguridad y sostenibilidad.
La transformación del Estadio de Gran Canaria es una reforma integral que rediseña el recinto desde sus cimientos. El proyecto, redactado por el estudio L35 Architects, contempla demoliciones y trabajos previos, movimiento de tierras, renovación completa de cimentaciones, estructuras, saneamiento, pavimentos, carpintería, cerrajería, instalaciones eléctricas, climatización, fontanería, señalización, mobiliario fijo y urbanización del entorno, entre otras actuaciones. En conjunto, el presupuesto de ejecución material asciende a 184,4 millones de euros, al que se suman los gastos generales, el beneficio industrial y el IGIC -aplicado al tipo canario del 7%-, hasta alcanzar el presupuesto total de contrata de 234,8 millones de euros.
De todas las partidas, la cubierta constituye la intervención de mayor envergadura y peso presupuestario: 93 millones de euros, equivalentes al 50,46% del total de ejecución material. La nueva estructura cubrirá la totalidad de los graderíos, garantizando la protección de los espectadores, optimizando las condiciones acústicas del recinto y dotando al estadio de una identidad arquitectónica acorde a los estándares de los grandes recintos deportivos europeos. El diseño incorpora materiales de alta resistencia y bajo mantenimiento, seleccionados en función de las condiciones climáticas de Gran Canaria y con criterios de integración en el entorno urbano de la capital.
Las siguientes partidas en importancia presupuestaria son las estructuras de hormigón, con 22,3 millones de euros -el 12,14% del presupuesto-, y las cimentaciones y muros, con 14,8 millones -un 8,04%-. Ambas partidas sustentan la ampliación del aforo desde los 32.418 espectadores actuales hasta los 44.020, garantizando los niveles de seguridad estructural exigidos por las normativas internacionales de competición.
La sostenibilidad constituye uno de los ejes transversales del proyecto y tiene reflejo directo en su estructura presupuestaria. La partida de electricidad, baja tensión e instalación de energías renovables asciende a 7,3 millones de euros, evidenciando la apuesta de la institución por un recinto energéticamente eficiente. A ello se suman las partidas específicas de gestión de residuos -1,4 millones de euros- y control de calidad -239.675 euros-, que garantizan que la ejecución de la obra se desarrolle conforme a los estándares ambientales y técnicos más exigentes. Entre las medidas previstas figuran sistemas de captación de energía solar, gestión eficiente del agua y empleo de materiales con menor huella de carbono, con el objetivo de que el estadio opere con un consumo energético significativamente más reducido que el actual.
El consejero de Deportes, Aridany Romero, quiso en primer lugar “agradecer y poner en valor el esfuerzo que han hecho todos los trabajadores del IID para licitar de nuevo en tiempo y forma la reforma del Estadio de Gran Canaria”. Romero recordó que “fuimos capaces de actualizar los precios y mejorar la oferta inicial en el menor tiempo posible, para que la obra se pueda ejecutar según los plazos previstos y el estadio pueda estar terminado en 2030, ese era nuestro reto y nuestro deber, y el resultado avala el trabajo realizado desde el gobierno de la isla”.
“Estamos en un momento crucial para la isla de Gran Canaria, esta obra supondrá un antes y un después desde el punto de vista económico, social y por supuesto, deportivo”, asegura el consejero de Deportes. “Esta inversión que supera los 234,8 millones de euros, va a generar puestos de trabajo, la obra va a transformar la ciudad y supondrá un nuevo polo de atracción para quienes nos visitan, y la celebración del mundial en Gran Canaria, el mayor escaparate que existe en cuanto a eventos deportivos, será un nuevo hito en el histórico de acontecimientos de este tipo que se celebran en la isla”.
Esta inversión pública de 234,8 millones genera además “un retorno económico y social muy importante. El empleo directo, las cotizaciones, los impuestos, las infraestructuras complementarias y la actividad que se genera alrededor de una obra de esta magnitud es multiplicadora”, asegura Romero.
Según los datos de la patronal de la construcción, de cada euro que se invierte en el sector de la construcción, retornan tres, y además tiene un efecto multiplicador de un euro más en la inversión aledaña, porque se genera una cadena de inversión y productividad, “es lo que se conoce como un efecto locomotor que alcanza a proveedores, transportistas, profesionales, industrias auxiliares y servicios. Ese retorno también vuelve “vía impuestos” y puede destinarse a prestaciones sociales o servicios sociosanitarios.
La reforma contempla, asimismo, la renovación integral de todas las instalaciones del recinto: adecuación de accesos para garantizar la accesibilidad universal, modernización de vestuarios, zonas de prensa y palcos institucionales, renovación de los sistemas de climatización -3,6 millones de euros-, instalaciones de protección y seguridad -3,8 millones- e inversión de 4,8 millones en mobiliario fijo, que incluye el nuevo sistema de asientos hasta alcanzar el aforo ampliado. El conjunto de actuaciones responde a los requisitos establecidos por la UEFA, la Real Federación Española de Fútbol y la FIFA para la celebración del Mundial 2030, consolidando al Estadio de Gran Canaria como una infraestructura de referencia en el sur de Europa.






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