Los trabajos se realizarán en la GC-200, junto al barrio de El Hoyo, a la salida del casco urbano de La Aldea, para afianzar un tramo de 110 metros de talud que corre riesgo de descalce y hundir la carretera
La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda del Cabildo de Gran Canaria acaba de sacar a licitación por 509.514 euros, las obras para garantizar la seguridad de un talud sobre el que discurre la carretera entre La Aldea y Mogán (GC-200), que presenta zonas inestables y una gran erosión que, de no actuar, podrían provocar su descalce y causar con ello el hundimiento de la vía. El Servicio de Obras Públicas contratará una obra que pretende actuar en un tramo de 110 metros de talud bajo la carretera situado junto al barrio de El Hoyo, a la salida del casco urbano de La Aldea y en dirección a Mogán.
La presentación de ofertas a esta licitación finaliza el próximo 21 de octubre y luego la Mesa de Contratación del cabildo iniciará los trámites para su adjudicación con la previsión de que esté adjudicada y se puedan iniciar los trabajos en el primer trimestre de 2027. El plazo de ejecución de estas obras es de cuatro meses.
El contrato que ahora se licita contempla las obras necesarias para la estabilización del talud de terraplén situado en el margen izquierdo de la carretera GC-200, en un tramo de una longitud aproximada de 110 m, situado a la altura del punto kilométrico 38,4, a la salida del núcleo urbano de La Aldea en dirección hacia Mogán. Este talud presenta actualmente un perfil irregular en prácticamente toda su longitud, con pendientes excesivas en ciertos tramos potencialmente inestables, y zonas con una erosión significativa, con el riesgo evidente de que el progresivo avance de la misma o la realización de futuros trabajos de limpieza o movimiento de tierras en el talud pudieran originar descalces en la plataforma de la carretera, con la consiguiente afección a la calzada de la vía. Se hace por tanto necesario proceder a la estabilización de la plataforma de la carretera de manera que quede garantizada la futura estabilidad de la misma, eliminando el riesgo potencial existente en la actualidad.
El talud de terraplén objeto de la actuación presenta actualmente un perfil irregular en prácticamente toda su longitud, con taludes de inclinación excesiva en muchos tramos, viéndose comprometida su estabilidad ante la acción erosiva originada por los agentes externos, lluvia y viento. Anteriormente el terreno se había mantenido relativamente estable gracias al efecto de cohesión de las raíces de los arbustos, palmeras y resto de vegetación existente que cubren la práctica totalidad de la superficie del talud. No obstante, las labores de inspección realizadas por el cabildo en la red insular de carreteras han detectado una erosión significativa a lo largo del tramo de talud objeto de estudio, con riesgo evidente de generar descalces e inestabilidades que puedan afectar a la carretera que une La Aldea con Mogán.
De hecho, el efecto de la erosión en el talud ha empezado a provocar ya descalces en la zona alta del mismo, llegando a afectar tanto al pavimento del arcén de la carretera, como a los ejemplares de arbustos existentes, así como a las canalizaciones de agua enterradas que discurren por el margen de la misma, provocando que queden varios tramos en el aire debido al lavado del terreno producido por la escorrentía del agua de lluvia.
El Servicio de Obras Públicas ha optado por una solución consistente en la ejecución de una pantalla de micropilotes situada en el borde de la plataforma, a lo largo del tramo de actuación en el margen izquierdo de la carretera GC-200, que tendrá la función de sostenimiento de la plataforma de la vía, garantizando la estabilidad de la misma frente al previsible incremento de la erosión en el talud de terraplén anexo.
La opción de ejecutar esta pantalla de micropilotes permitirá ejecutar las obras sin la necesidad de tramitación de expropiaciones, y, por otro lado, el plazo de ejecución de las obras se reduce significativamente, minimizando la afección a los usuarios de la vía.
Además, gracias a este sistema constructivo sólo se requerirá, durante las obras, el cierre temporal de carril de circulación anexo al margen izquierdo de la vía, sentido Mogán - La Aldea. Se realizará por tanto la ocupación del carril del margen izquierdo y su arcén, para la disposición de la maquinaria y medios auxiliares necesarios para el desarrollo de los trabajos, manteniendo abierto en todo momento el carril del margen derecho sentido hacia La Aldea para la circulación alterna de vehículos, que dispondrá en todo el tramo de una anchura libre mínima superior a los 3,20 metros.










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