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Intervención de Pedro J. Franco López en el acto conmemorativo del 50 Aniversario del Templo Ecuménico

Escrito por el 28 de enero de 2021

Nos convoca el Rector del Templo Ecuménico, Rvdo. don Eloy Santiago, esta tarde-noche por dos motivos:

·  Conmemorar, de manera testimonial y simbólica, el 50 aniversario de la Inauguración del Templo Ecuménico «El Salvador».

 · Y, para tributar homenaje póstumo al que fuera su impulsor y mecenas: don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna -IX Conde de la Vega Grande de Guadalupe.

Durante este año y hasta enero de 2.022, se va a estar conmemorando el 50 Aniversario del Templo Ecuménico «El Salvador».

Se iniciaron sus obras en 1969, culminan en 1971 y queda inaugurado el 21 de enero -también jueves-, en el marco de las actividades que se organizaron con motivo de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, celebrada del 18 al 25 de enero, en la S.I. Catedral Basílica de Las Palmas de Gran Canaria.Aquella tarde de hace 50 años, a las 17,- horas, se reúnen en este lugar que estamos hoy: el Obispo de la Diócesis de Canarias Monseñor José Antonio Infantes Florido, el VIII Conde de la Vega Grande, Don Alejandro del Castillo y del Castillo y sus hijos Don Alejandro y Don Pedro; el acto lo preside el Cardenal Johannes Willebrands (Presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos y gran promotor del diálogo ecuménico).

Además, les acompañaban el párroco de los pueblos del Tablero y Maspalomas Rvdo. Manuel Montesdeoca Hernández; el arquitecto Manuel de la Peña Suárez y los artistas José Abad y Juan Antonio Giraldo, artífices de la verja de hierro y de las vidrieras del templo, respectivamente.

Por si no fuera poco el simbolismo de la asistencia del Cardenal Willebrands, también estuvieron presentes aquella tarde los pastores de las iglesias anglicana, luterana, sueca, finlandesa y alemana y es que aquella tarde, el ecumenismo celebraba en Maspalomas una jornada histórica.
Desde el minuto cero, el Templo Ecuménico «El Salvador», el segundo de toda Europa y el único en toda España por aquel entonces, resultó ser un edificio de singular arquitectura y se convierte automáticamente en el icono incuestionable de Playa del Inglés y en el epicentro de la zona turística Maspalomas Costa Canaria.

El Templo Ecuménico de Maspalomas, el segundo de Europa y el único en España; resultó ser un edificio de singular arquitectura y se convierte automáticamente en el icono incuestionable de Playa del Inglés y en el epicentro de la zona turística Maspalomas Costa Canaria.

La motivación primera para edificar un templo en Playa del Inglés se debía al “boom” turístico de mitad de la década de los años sesenta del siglo pasado y a que a Don Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, le resultaba caótica la masiva asistencia de fieles a la Iglesia de San Fernando de Maspalomas, que los fines de semana desbordaba el templo y se extendían por toda la plaza.

Comparte la idea con el entonces obispo de la Diócesis de Canarias, Monseñor Infantes Florido y éste aprovecha para poner de manifiesto la necesidad de crear un centro de carácter ecuménico y, por ende, internacional -como la zona turística dónde se implantaba; que diera cubertura a los cultos de las diversas confesiones cristianas de Europa; y a la vez, atendiera la demanda tanto de los feligreses grancanarios, como la de los que disfrutaban de una estancia vacacional en nuestra isla, más concretamente en Maspalomas.
Resultó fácil que se aunaran los criterios entre ambos, el Condado de la Vega Grande aporta el terreno y asume el coste de la construcción, por lo que se convierte en el patrocinador absoluto del Templo; asigna el diseño y ejecución de la obra al arquitecto del proyecto Maspalomas Costa Canaria: Manuel de la Peña Suárez que será asistido por los aparejadores Ulises Medina y Enrique Boissier; ofreciéndolo una vez concluido a la Diócesis de Canarias.

Manuel de la Peña: -gran exponente de la arquitectura moderna del s.XX-. se enfrentaba con un tema nuevo para él; y es que, como «ecuménico», el Templo había de recoger una función mística, pero sin que destacara ningún estilo más o menos definido, ni que prevaleciera o se sugiriera un mayor énfasis para alguna de las distintas confesiones cristianas.

A decir de arquitectos expertos en la obra de Manuel de la Peña: «El problema se resolvió con brillantez: la estructura absidal del templo se desarrolla formando arcos ligeramente apuntados que se abren rítmicamente buscando la creación de un espacio que sugiere un ambiente de misticismo. La madera, la piedra y el hierro, toman aquí las dimensiones del arte actual, no pesan, no abruman ni caen en estrepitosos extremismos ultramodernos, la vieja y clásica idea de la magna reja de entrada se traduce en un moderno concepto de cerramiento realzando sin interrupción y con claridad el diáfano espacio de la nave».Del Templo Ecuménico, lo que más llama la atención es su estructura arquitectónica exterior que se asemeja a una bóveda “abocinada”, simbolizando una proa de nave invertida, que representa a la Iglesia que conduce a la plenitud del Reino.

Además, todo el conjunto está plagado de un gran contenido artístico, simbólico y monumental de gran relieve; así tenemos:

Las Verjas de hierro: Obra del artista José Abad, que están compuestas por innumerables tubos rotos de un órgano, simbolizando la armonía rota de la Iglesia que espera el día de la Unidad”.

El esbelto Monolito de hierro del atrio: representa “la firmeza y profundidad de la fe en Cristo”.

Las Vidrieras de Juan Antonio Giraldo: Ésta, la de nave central simboliza «Cristo: luz y centro del universo». y la de la Capilla católica -a la derecha-, que la convierte en un magno sagrario: representa «La Cena del Señor».

La Piedra que hace de altar. de 11 toneladas, representa a Cristo según lo definió San Pablo en su Primera epístola a los Corintios “La roca era Cristo”.

Como curiosidad, comentar que esta inmensa piedra hubo de ser colocada en el exacto lugar, antes de iniciarse las obras de la cúpula y, por razones obvias, de lo contrario no hubiera habido forma de introducirla.

No podemos dejar de mencionar: el magnífico óleo tardobarroco, de Ntra. Sra. de El Salvador, que se custodia en la Capilla Católica, (regalo que le hace al Templo, Monseñor Infantes Florido).

La Cripta. Una de las curiosidades que encierra el Templo Ecuménico es que en sus sótanos se ubicó en su día una Cripta . Su razón de ser y estar se debe a la reubicación de un mausoleo que el condado tenía en una finca de su propiedad en la Vega de San José, frente al Cementerio de Vegueta y que hubo de ser desmontado durante la reordenación urbanística de aquella parte de la ciudad.

Como valor añadido a todo lo dicho, engrandece al Templo la declaración en su conjunto como “Excelente del Turismo”, en su edición de 2002: “Por aglutinar en su encomiable labor religiosa, social y cultural a los turistas en general que visitan Maspalomas y por ser un lugar donde conviven en armonía y tolerancia prácticamente todas las Iglesias oficiales y libres de Europa”.

En el transcurso de estos 50 años, el Templo Ecuménico ha cumplido la función de ser  el centro dónde las confesiones cristianas de Europa:

·       Han celebrado sus cultos.

·       Se han unido en oración.

·       Han puesto en común sus inquietudes y,

·       Han trabajado por la Unidad Cristiana..

Pero estos 50 años han dejado en el Templo Ecuménico una fuerte mella que afecta hasta la mismísima estructura y, mejor mañana, que pasado; necesita que todos hagamos por él lo que esté de nuestra mano y, que el empresariado del sur grancanario  y las instituciones: local, insular y regional, actúen como debe ser y estén a la altura de las circunstancias.

Es más, la urbanización Playa del Inglés, toda ella, necesita como agua de mayo que el entorno del Templo Ecuménico recupere y vuelva a tener el esplendor perdido.

En lo personal y, con nombres y apellidos, ya hemos dejado constancia de la aportación impagable que deja en el Templo Ecuménico el arquitecto Manuel de la Peña Suárez, Ulises Medina y los artistas que lo engrandecen: Juan Antonio Giraldo y José Abad.

Toca hablar de sus verdaderos artífices, en primer lugar:

·       Monseñor José Antonio Infantes Florido, Obispo de Canarias entre 1967 y 1978. Que, a partir de aquel 21 de enero de 1971, pasó a ser considerado como el pionero del Movimiento Ecuménico en España; llegando incluso a ser condecorado por el Patriarca Atenágoras, la Cruz de Oro del Monte Athos.

·       Y, por supuesto: Don ALEJANDRO DEL CASTILLO Y BRAVO DE LAGUNA. Que tuvo la impronta y la iniciativa primera para la construcción de este Templo y, al que en este acto le tributamos rendido homenaje.

Don Alejandro, tuvo en vida,  tantas Condecoraciones…, tantos  Homenajes y Reconocimientos, tantos Premios y Medallas de Oro, desde distintas entidades e instituciones: Económicas, Sociales, Políticas, Culturales, Deportivas y Religiosas, que no va a ser posible enumerarlos aquí esta tarde-noche.

Pero eso sí, el IX Conde de la Vega Grande de Guadalupe, va a ser recordado para la historia, de la manera que él mismo deseaba:  «Era buena persona».

Tenía su conciencia tan tranquilla que llegó a manifestar: «Estoy preparado para la muerte y, si me dicen ahora que muero mañana, pues ni me importaría» y, continuaba: «prefiero vivir con mi conciencia tranquila a tener cuatro duros más».

Se entregaba de lleno a colaborar en toda clase de Obras Sociales…; de manera especial e influenciado por su esposa, la Sra. Mª del Carmen Benítez de Lugo y Massieu, toda una «Dama de la Solidaridad», en la protección y desarrollo integral de la infancia y la adolescencia.

Culto, Afable y Solidario, gran Humanista y Mecenas de la Cultura; aquel niño que quería ser Misionero en Japón, tuvo la visión que habría de convertir la isla de Gran Canaria en destino turístico privilegiado de toda Europa, creando el emporio turístico más importante de España y de relevancia mundial; por lo que la historia de lo que es hoy Canarias la empezó a escribir Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, junto a su familia, hace sesenta años.

No era amante de estar en primera línea y, prefería trabajar en segundo plano; aún así, representó el instinto creativo y empresarial que identifica a toda la familia Castillo.

Después de convertir el erial del sur grancanario en el motor de la economía de la isla; emprende una batería de iniciativas innovadoras y, por lo tanto, atrevidas y arriesgadas; largo sería enumerarlas ahora; pero, algunas de ellas, fueron pioneras en España y Europa.

Por ejemplo: impulsó y creó el Aeroclub de Berriel; el primer Parque Temático de España (el Sioux City); el Campo de Golf de Maspalomas; la edición de la Revista «Maspalomas Costa Canaria«; el Primer «SPA» de España: El Centro Helioterápico Canario o instituyendo el Premio «El Guanche de Oro».

Nos consta, que aprovechaba la mínima oportunidad para lamentarse el que fueran derribadas obras de tanta valía como: los Restaurantes “La Rotonda” y “El Abanico”, la Iglesia del Poblado y, que se hubiera perdido la esencia de los Bungalows «Los Caracoles», del Hotel Maspalomas Oasis,  la Guardería «Los Dados» o el Poblado de San Fernando; y concluía que, si se hubiera actuado con más cordura, Maspalomas hubiera llegado a ser un centro internacional dónde estudiar la arquitectura moderna que afloraba por mitad del s.XX en Canarias y España.

Se lamentaba, cada vez que tenía la oportunidad, de que muchas de ellas fueran derribadas sin más contemplación y, concluía: «que, si se hubiera actuado con más cordura, Maspalomas hubiera llegado a ser un centro internacional…, dónde estudiar la arquitectura moderna que afloraba por mitad del s.XX en Canarias y España.«.

Afortunadamente, tuvo la fortuna de ver cumplido dos de sus más ansiados sueños -que sepamos-.

Ver publicado el Libro «El Condado de la Vega Grande«, un documento imprescindible para entender la historia de Canarias, en el que,  los profesores de Historia Moderna, Manuel Lobo Fernando Bruquetas, desgranan cinco siglos de historia de Gran Canaria, a través de dieciséis generaciones de la familia Castillo.

Y, sobretodo, consiguió ver inaugurado el flamante Museo de la Finca Condal -de visita obligada-, dónde queda expuesta minuciosamente la Historia de Canarias vinculada a cada uno de los miembros de la familia Castillo a lo largo de los siglos.

Resumiendo y casi terminando: de entre sus principales iniciativas: ésta, dónde nos encontramos; el Templo Ecuménico «El Salvador», la más emblemática y majestuosa y la que permitirá que la memoria de Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna perdure para muchas generaciones más.

Un minuto nada más, para desear a los inminentes Condes de la Vega Grande de Guadalupe toda la suerte del mundo.

Don Alejandro del Castillo y Benítez de Lugo, doña Alejandra de Vera Calonje, lo tenéis relativamente fácil, el camino está marcado…., es seguirlo.

Y, termino: la intención del Rvdo. Rector del Templo es que las actividades conmemorativas del 50 Aniversario continúen durante el año y, hasta el 21 de enero de 2.022, por supuesto, de la manera que nos lo vayan permitiendo las Normas de Seguridad por la Pandemia del Coronavirus.

Por ello; y con los deseos de que pronto todo esto sea sólo algo para contar: permítanme terminar leyendo un párrafo de El Quijote (1ª parte. Cap. XVIII.)

«Sábete, Sancho, que todas esas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca».

https://pedrojosefrancolopez.blogspot.com/

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